Para las

start-up de refugiados

Francia

En septiembre de 2017 se lanzó en Francia el programa de The Human Safety Net por las start-ups de refugiados. Su deseo es ayudar a las personas bajo protección internacional (asilo o protecciones subsidiarias) a redefinir sus objetivos profesionales y, en caso de que estén interesados, proporcionarles asesoramiento y ayuda para empezar un nuevo negocio. 

El programa es fruto de tres observaciones clave:

1. En Francia, los extranjeros, incluidos los refugiados, deben afrontar numerosos obstáculos para la integración profesional: cinco años después de llegar a Francia, solo uno de cada tres extranjeros tiene trabajo (fuente: OCDE, “Indicadores de la integración de los inmigrantes, agosto 2015”);

2. Los refugiados son especialmente vulnerables debido a la salida forzosa de su país de origen y a la dificultad que deben afrontar en relación con el estatuto del derecho consuetudinario;

3. No obstante, los refugiados poseen un potencial real para la sociedad de adopción, aumentan su riqueza cultural y traen una multitud de competencias y experiencia profesional adquiridas antes de su llegada.

ph credit: Bruno Zanzottera/ Parallelozero

El programa

El programa ayuda a los refugiados a definir sus proyectos a través de las competencias de formación, tutoría y voluntariado o de su integración en las Grandes Écoles para que puedan adquirir las competencias y las herramientas necesarias para integrarse en la sociedad francesa y crear su propio negocio en Francia.

Con el objetivo general de ayudar a que los refugiados sean productivos y unos miembros positivos de la sociedad francesa, el espíritu empresarial es una excelente palanca para reunir a personas, motivar a emprendedores en ciernes y brindar una oportunidad para aumentar la confianza en sí mismo.

SOCIOS PARTICIPANTES

Singa
Wintegreat
La Ruche
 

Actividades locales

Un programa de incubación hecho a medida

Singa es un movimiento ciudadano nacido en Francia en 2012 que pretende crear un vínculo entre los refugiados y las sociedades de adopción.

Singa y The Human Safety Net apoyan a los futuros emprendedores en su integración socio-profesional a través de un programa gradual hecho a medida. Ofrece talleres creativos durante los cuales los refugiados pueden desarrollar ideas empresariales, recibir una formación específica que les ayude a elaborar y probar sus planes estratégicos (orientación individualizada) y conectarlos con expertos que puedan ayudarles a interconectar con posibles socios, inversores o clientes.

En 2018, el programa ayudó a un total de 20 proyectos durante seis meses en diferentes ámbitos, entre otros el arte, la moda, la cultura, la tecnología, la restauración, la integración profesional y el asesoramiento.

Foto de: Bruno Zanzottera Parallelozero

each One moviliza y prepara a estudiantes, a ciudadanos, universidades y empresas con el objetivo de construir una sociedad en la que la singularidad y el potencial de todos aporten valor. Crea e imparte programas de formación innovadores para ayudar, incluir y hacer posible que todas las partes implicadas en la sociedad aprovechen las oportunidades que los refugiados brindan a todos. The Human Safety Net ha colaborado con each One (anteriormente Wintergreat), ESCP Europe (campus de París) y HEC para financiar y dirigir un programa de apoyo hecho a medida de 12 semanas que cada año se destina a dos clases de 25 participantes aproximadamente. De esta manera, los refugiados pueden iniciar una carrera que sea adecuada a sus competencias, experiencia y sueños.

Desde 2008, La Ruche ha fomentado la innovación social y la igualdad de oportunidades en cuanto a emprendimiento se refiere. Brinda su apoyo a los perfiles emprendedores menos representados, a través de programas de apoyo educativos. Además, gestiona y dirige centros de trabajo. Se benefician de ello las personas discriminadas por su género (como mujeres), por su situación geográfica (distritos de ciudades prioritarios y zonas rurales) o por su atípica experiencia en la vida (personas que carecen de titulación, jóvenes sin estudios ni experiencia, etc.). Presta su apoyo en más de 150 proyectos al año gracias a una sólida red de patrocinadores, un planteamiento educativo pragmático y fuertes vínculos con agentes locales. En 2019, La Ruche ya contaba con ocho sucursales en Francia, cada una de ellas con diferentes características.